Reflexiones
       
       
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Debo Aprender *
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La Selva *
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Ganarle a la burocracia *
 
 
 
 
 
 
Debo Aprender

    Debo aprender a aceptar las diferencias con mi hermano;
así cambiaré mi actitud hacia él  y lograré entenderle.

    Debo aprender a valorar el pensamiento ajeno;  así lograré extraer todo lo positivo de  su alma y compartiremos la  dicha de una comunicación cordial.

    Debo  aprender a  amoldar mi comportamiento  hacia los  otros, tal vez  logre acercarme más a ellos y  hacer que mi mensaje  llegue hasta sus corazones y pueda  comprender más  fácil el de ellos.

    Debo  aprender a respetar a todos, sin pretender hacerles a mi modo;  así alcanzaré  su aceptación  y  no me desgastaré  buscando aprobaciones vanas.

    Debo  aprender que la felicidad de los demás me afecta directamente al crearme un entorno positivo y  así  yo también seré feliz.

    Debo  aprender  que mi felicidad no  es ajena  a la  felicidad  de  otros, y por tanto se construye  con el aporte de todos;  así  comprobaré  que la  solidaridad  se  revierte  en  beneficio  mío  también.

    Debo  aprender a  estimar el trabajo  de  los  otros,  reconociendo el inmenso valor de  una  palabra de aliento; así coleccionaré muchas sonrisas y siempre tendré una  mano amiga muy cerca de mí.

    Debo  aprender que también  me  equivoco y que  tengo  defectos; así  comprenderé el  significado de la  humildad  y seré más asequible a todos.

    Debo  aprender a aceptarme como soy, con  mis  virtudes y defectos y comprender que si puedo ser mejor es mucho lo que gano en mi vida y en mi entorno.

    Debo  aprender a vencer el  egoísmo y a  pensar más en los 
 otros como una  parte de mi comunidad; así no sólo sembraría  más amor sino que viviría en el amor de todos mis hermanos.

    Debo  aprender  que por encima de mis  intereses  de poder, de  tener, de  ser  y  aparentar, existe un Dios que me  ama sobre todo; así comenzaré a  vivir la verdadera  dicha  de sentirme hijo de Dios.

    Debo  aprender que es más  sencillo y fácil que yo cambie para  adaptarme  al  mundo, que pretender que el mundo cambie para  adaptarse  a  mí, así viviré en armonía conmigo mismo y el  universo entero.

    Debo  aprender que  cuando  algo mejora  en  mi  vida,  aunque nadie  lo  note, es mi  aporte  para  cambiar  el  mundo  y  hacerlo más  humano.

    Debo aprender a ser paciente, a saborear ese momento  expectante de la espera, así comprenderé la  sabiduría de la paciencia y llegaré a entender que es  en el  tiempo donde  aprendemos a sentir, a amar, a servir, a perdonar y a vivir. 

    Debo  aprender  que mi  estadía  en este mundo  es  un continuo  aprendizaje,  así llegare a aprovechar mejor el tiempo y me convertiré en un mejor persona cada día.

 
Dejar Secar la Ira

Mariana se puso toda feliz por haber ganado de regalo un juego de té de color azul.
Al día siguiente, Julia, su amiguita, vino bien temprano a invitarla a jugar. Mariana no podía pues saldría con su madre aquella mañana. Julia entonces pidió a Mariana que le prestara su juego de té para que ella pudiera jugar sola en el jardín del edificio en que vivían.
Ella no quería prestar su flamante regalo pero ante la insistencia de la amiga decidió, hacer hincapié en el cuidado de aquel juguete tan especial.

Al volver del paseo, Mariana se quedó pasmada al ver su juego de té tirado al suelo. Faltaban algunas tazas y la bandeja estaba rota. Llorando y muy molesta Mariana se desahogó con su mamá ¿ves mamá lo que hizo Julia conmigo?
Le presté mi juguete y ella lo descuidó todo y lo dejó tirado en el suelo.

Totalmente descontrolada Mariana quería ir a la casa de Julia a pedir explicaciones, pero su madre cariñosamente le dijo:
- Hijita, ¿te acuerdas de aquel día cuando saliste con tu vestido nuevo todo blanco y un coche que pasaba te salpicó de lodo tu ropa? Al llegar a casa querías lavar inmediatamente el vestido pero tu abuelita no te dejó ¿Recuerdas lo que dijo tu abuela? Ella dijo que había que dejar que el barro se secara, porque después sería más fácil quitar la mancha.
Así es hijita, con la ira es lo mismo, deja la ira secarse primero, después es mucho más fácil resolver todo.

Mariana no entendía todo muy bien, pero decidió seguir el consejo de su madre y fue a ver el televisor. Un rato después sonó el timbre de la puerta.

Era Julia, con una caja en las manos y sin mas preámbulo ella dijo:
- Mariana, ¿recuerdas al niño malcriado de la otra calle, el que a menudo nos molesta? Él vino para jugar conmigo y no lo dejé porque creí que no cuidaría tu juego de té pero el se enojó y destruyó el regalo que me habías prestado. Cuando le conté a mi madre ella preocupada me llevó a comprar otro igualito, para ti. ¡Espero que no estés enojada conmigo. No fue mi culpa.!
- ¡No hay problema!, dijo Mariana, ¡mi ira ya secó! Y dando un fuerte abrazo a su amiga, la tomó de la mano y la llevó a su cuarto para contarle la historia del vestido nuevo que se había ensuciado de lodo.

Nunca reacciones mientras sientas ira.
La ira nos ciega e impide que veamos las cosas como ellas realmente son. Así evitarás cometer injusticias y ganarás el respeto de los demás por tu posición ponderada y correcta delante de una situación difícil.
Acuérdate siempre: ¡ Deja secar la ira !

 

Historia China

Se cuenta que allá para el año 250 a.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.

Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta. Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.

Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe.

Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración. Sin poder creerlo le preguntó:
- ¿Hija mía, que vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura. Y la hija respondió:

- No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz."

Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones.

Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío:
- Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China.

La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean costumbres, amistades, relaciones, etc.

El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado.

Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.

Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas, sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.

En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores.

Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella. Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado.

Aquella bella joven – la del vaso vacío - sería su futura esposa. Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.

Entonces, con calma el príncipe explicó:
- Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad. Todas las semillas que entregué eran estériles.

Si para vencer, estuviera en juego tu Honestidad, entonces pierde. Así, serás siempre un Vencedor.

 
La Selva

Un señor va de cacería al África y se lleva a su perrito para no sentirse solo en ese lugar.
Un día ya, en la expedición, el perrito, correteando tras unas mariposa se aleja del grupo, se extravía y comienza a vagar solo por la selva.
En eso que ve a lo lejos que viene un leopardo enorme a toda carrera.
Al ver que el leopardo se lo va a devorar, piensa rápido qué hacer. Viendo un montón de huesos de un animal muerto, empieza a  mordisquearlos. Entonces, cuando el leopardo está a punto de atacarlo, El perrito dice:
- ¡ Ah!, ¡qué rico leopardo me acabo de comer!!

El leopardo lo alcanza a escuchar y frenando en seco, gira y sale despavorido pensando:
- ¡Quien sabe qué animal será ese, no me vaya a comer a mí también!.

Un mono que andaba trepado en un árbol cercano y que había visto y oído la escena sale corriendo tras el leopardo para contarle cómo le engañó el perrito:
- "Cómo serás de estúpido. Esos huesos ya estaban ahí, además es un simple perro."

El perrito alcanza a darse cuenta de lo que  hace el mono.
Después que el mono le contó a el leopardo la historia de lo que vio, éste último muy bravo le dice al mono:
 - "¡Súbete a mi espalda, vamos donde ese perro a ver quién se come a quién!".

Y salen corriendo a buscar al perrito. El perrito ve a lo lejos que viene nuevamente el leopardo , y esta vez con el mono chismoso.
- ¿¿Y ahora qué hago??, piensa. todo asustado el perrito.

Entonces, en vez de salir corriendo, se queda sentado dándoles la  espalda como si no los hubiera visto, y en cuanto el leopardo está a punto de atacarlo de nuevo, el perrito dice:
- "¡Este mono como demora!, hace como media hora que lo mandé a traerme otro leopardo y todavía no aparece!"

MORALEJA: " EN MOMENTOS DE CRISIS, SÓLO LA IMAGINACIÓN ES MAS IMPORTANTE QUE EL CONOCIMIENTO " (¿fue A. Einstein quien lo dijo?)
Procura ser imaginativo como el perro, evita ser tan tonto como el leopardo, pero nunca seas tan chismoso como el MONO.

 
Algunos consejos
  • Ve plácidamente entre el ruido y la prisa; recuerda que la paz puede hallarse en el silencio.
  • Escucha atentamente tanto al sabio como al necio; ambos tienen una vida que contar.
  • Ama tu trabajo: es el tesoro del alma.
  • No juzgues jamás al hombre por sus respuestas, prueba hacerlo por sus preguntas.
  • Vive en paz con Dios, no importa como te lo imagines.
  • Alégrate tanto de tus éxitos como de tus fracasos, de ambos siempre aprenderás una gran lección.
  • Fíjate atentamente en cuantos te rodean, seguro que descubrirás a un ser humano en el interior de cada uno de ellos.
  • Mira siempre a los ojos de la gente, de seguro no eres ni más ni menos que ninguno.
  • Vive y deja vivir.
  • Lo más importante no es aprender a subir al cielo, es saber caminar sobre él.
 
Ganarle a la burocracia

Un día fui a sacar el registro de conducir y la oficial que tomaba los datos, me pregunto cuál era mi ocupación.
No supe cómo etiquetar mi trabajo de "madre" y qué responder.
Al percatarse de esto la oficial que tomaba los datos le dijo "A lo que me refiero es a si trabaja usted o es simplemente una mamá?".

Claro que tengo un trabajo, le contesté, soy una ama de casa." A lo que la oficial respondió:
"No ponemos mamá como opción, vamos a ponerle ama de casa."

Fue la respuesta enfática de la oficial.
Había olvidado por completo esta historia hasta que un día me pasó exactamente lo mismo, solo que esta vez, en otra oficina.
La funcionaria era obviamente una mujer de carrera, eficiente, de mucha postura y tenía un título muy despampanante que decía "Interrogadora Oficial".

"Cuál es su ocupación?", me preguntó ella.

¿Qué me hizo contestarle lo que le dije?, no lo sé, pero las palabras simplemente salieron de mi boca:

"Soy una Investigadora Asociada en el campo del Desarrollo Infantil y Relaciones Humanas."
La funcionaria se detuvo, el bolígrafo quedó congelado en el aire y memiró como si no hubiese escuchado bien.

Repetí el título lentamente, poniendo énfasis en las palabras más importantes. Luego, observé asombrada cómo mi pomposo anuncio era escrito en tinta negra en el cuestionario oficial.

"Me permite preguntarle", dijo la funcionaria, con un aire de interés:
¿qué es exactamente lo que hace usted en este campo de investigación?" Con una voz muy calmada y pausada me escuché decir:

"Tengo un programa continuo de investigación (¿que madre no lo tiene?) en el laboratorio y de campo (normalmente me hubiera referido a lo anterior como adentro y afuera). Estoy trabajando para mi maestría (la familia completa) y ya tengo cuatro créditos (todas mis hijas). Por supuesto que el trabajo es uno de los que mayor demanda tiene en el campo de humanidades (¿alguna madre está en desacuerdo?) y usualmente trabajo14 horas diarias (en realidad son más, como 24).
Pero el trabajo tiene muchos más retos que cualquier trabajo sencillo y, las remuneraciones más que económicas están ligadas al área de la satisfacción personal."

Se podía sentir una creciente nota de respeto en la voz de la funcionaria mientras completaba el formulario.

Una vez terminado el proceso, se levantó de la silla y personalmente me acompañó a la puerta.

Al llegar a casa, emocionada por mi nueva carrera profesional, salieron a recibirme tres de mis asociadas al laboratorio, de 13, 7 y 3 años de edad. Arriba podía escuchar a nuestro nuevo modelo experimental, en el programa de desarrollo infantil (de 6 meses de edad), probando un nuevo programa de patrón en vocalización. ¡Me sentí triunfante! ¡Le había ganado a la burocracia!
Había entrado en los registros oficiales como una persona más distinguida e indispensable para la humanidad que solo "una madre más".