“La pelota es mía…”

Dic 22, 2017

Más que Columna, apenas un simple Poste de Humor. 169. (Kilos del gordo de barba blanca… Bonomi)

 

Agui… qué? Naaa mi vieja. El aguinaldo ya sucumbió ante las “necesidades” fiesteras. Y sí.
La popular frase: “para regalar y ser regalado”, abunda y se respira en el aire.
Más pa regalar que pa ser regalado, pero ta. Cómo han cambiado las costumbres Doña Eutanasia no?. Vió usté que hoy en día, a la gurisada, tenés que darle lo último de lo último sino quedan relegados en la vida.
Deje, hicimos la cartita con la Piti chica anoche… si le digo que tuve que conectarme con el traductor de google pa saber qué corno me taba pidiendo!! Y va a cumplir 4 años recién!! Es que cuando le pregunté, me disponía a escribir y me empezó a decir: “bueno papi, quiero un smart phone dual tablet con smpfs y dfklis, un led con lestdfgh… yo pensé que le taba dando un ataque de epilepsia, la tiré pal piso y la puse de costado pa ver si se le pasaba. Se le pasó sí. Me di cuenta clarito. Después siguió con su lista, pero no la escuché más… mi mente voló hacia otras latitudes y otros años, en los tiempos en que éramos unos purretes.
Mis cartas al barba blanca se resumían a una pelota y un par de championes. Listo.
No era que no pudiera pedir más, es que ni siquiera me daban la opción de pedir más. Venía la vieja y me decía: “Emilio, ya hiciste la carta a Papá Noel, le pediste tal cosa”; nótese que no puse signos de interrogación, porque no era pregunta, era afirmación. Y taba bien!! Pelota y championes, y llegaba eso, y uno ya sabía que venían esos regalos y se alegraba!!
Y ojaldre que no era pelotita de cuero raza Nike o alguna cosa de esas, lustradita y de colores, no  no, eran aquellas pelotas de goma, marca Aurora, número 5, en polígonos de 5 lados blancos y negros, con relieve de puntitos. Pah!! Pa uno, que de por sí era blanquito, cada pelotazo valía por 1 semana con un redondel rojo en la parte afectada.
Ni la ropa puesta te salvaba, si fuera que te la regalaran en invierno vaya y pase, pero en mi caso por ejemplo, cumplo el 7 de diciembre, ya fuera pal cumple o pa navidad, siempre taba la pelota; y uno salía como descocado a jugar al patio, descalzo y sin remera. Le daba contra el muro, cada vez más fuerte… me quedaba la pata al rojo vivo.
Bah, la pata, el dedo gordo del pié, ya que mi juego característico siempre fue pegarle de punta!!
Y de tan fuerte que le daba, la maldita rebotaba con una potencia bárbara, logrando que la misma colisionara contra mi espalda o mi pecho directamente; bien es sabido que tengo menos reflejos que una babosa preñada. Media hora, al rayo del sol, lograba que fuera el candidato número uno pa los bálsamos de aloe y crema Dr. Selby en abundancia, aguita y reposo, porque además de las quemazones externas, por supuesto también taban las insolaciones varias. Y acá usté me preguntará, pa qué los championes? Porque después de probar la nueva guinda, de crearle callos a la misma y a mis patitas, venía el momento de presentarla en sociedad. Sabelo ñeri.
En ése momento eras el Rey de la cuadra, tus súbditos esperándote en la calle, saboreando el momento en el cual vos salieras por la puerta de tu casa, en cámara lenta, con el pelo al viento, con el balón abajo del brazo, mirada de “guiner”… y con los championes nuevos. Los populares “kichute”, único zapatos de fobal, con tapones (8 y rectangulares), que te servían tanto pa cancha de césped, por más que te resbalaras un poco, pero también te servían pa pelotear en la calle… y si se prestaba la ocasión se usaban en fiestas escolares y cumpleaños también!! Y salías con aire ganador, eligiendo amiguitos pa q jugaran en tu cuadro.
Hasta que baje el sol, momento en el cual, las voces de las madres formaban un coro unísono, entonando al mismo tiempo, el clásico: “entrá que ya es tarde”!!. Sociabilizábamos con el prójimo, físicamente presente. A mis amigos los miraba a los ojos y les decía Feliz Navidad, amigos los cuales tenía 8 u 9 y os conocía a todos, no 1350 y la mayoría desconocidos.
Un “mg” de ahora era un abrazo y un “mañana vamo pa lo de fulano, llevá la pelota”. Y una “carita enojada” era la mía cuando perdía algún partido, agarraba la globa y me iba, al tono de: “la pelota es mía, no juego más”!! Que sea de pelotas, muñecas, “kichutes” y zapatitos de ballet. Feliz navidad!!

Salú!!

Emilio “Pelado” Machado

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